Ha pasado más de un año y medio desde que no hago ningún post de fotos bonitas de mi reiniciada aventura en No Man’s Sky. Si bien es cierto que el último medio año he jugado menos, en el transcurso del anterior post he jugado mucho.
He llegado a completar finalmente un total de 10 expediciones. He conseguido por fin la codiciada Normandía del Mass Effect tras un redux, y una buena cantidad de recompensas muy interesantes.
Pero no deja de ser para mí un juego por rachas. Me gusta muchísimo, es fascinante todo lo que se ha ido ampliando a lo largo del tiempo, pero nunca ha conseguido llenarme. Y ojo, que llevaré más de 500 horas entre todas las plataformas que he jugado en estos 9 años.
Entonces, ¿por qué no he publicado nada sobre esto? Pues la realidad ha sido por la version de la Steam Deck. Han estado haciéndole varias mejoras de rendimiento, como las famosas precargas de sombreadores, cuyas capturas de pantalla no mantienen esa calidad y da mucha pena. Por lo que al final dejé de lado esta serie de posts.
Estas Navidades, hemos tenido la suerte de adquirir una PS5. Y nuestro bienamado Sean Murray ofrece la actualización de mi ya antigua copia de PS4 a la PS5 de manera gratuita. Y madre mía qué gozada.
Naturalmente todas estas capturas que tenéis a lo largo de este post son de Playstation 5, y he vuelto a motivarme a hacer fotitos por aquí y por allá.
También he probado el cross-play que habilitaron no hace mucho tiempo. Y funciona de lujo, he estado cambiando entre la Steam Deck y la PS5 durante la expedición múltiples veces. Cómodo y rápido y no me ha dado problemas.
Evidentemente mi contra de jugar en la consola de Sony, es que no tengo el contacto con otros jugadores durante mi partida. Tampoco le haya dado mucha prioridad al online en todo este tiempo.
La expedición, comparada con la última que dejé, la de recopilar restos arqueológicos y la deseché por ser muy pesada, esta ha tenido momentos interesantes.
Lo primero ha sido que he podido probar todo el nuevo sistema de corbetas. Fabricarme una y organizarla al gusto, además de dar varios paseos espaciales para recuperar material. Ahora tengo que montarme una con todo ese material acumulado.
Otra parte interesante, han sido unos cuantos enfrentamientos. Una lucha con guardianes que se encuentran en los restos arqueológicos, recopilar unos ojos de piedra y que salieran a enfrentarse a ti. Los gusanos titánicos y sus larvas, es una genialidad encontrarse en mundos con estas criaturas. Y para terminar un último enfrentamiento con una medusa gigante, que forma parte del trasfondo de esta expedición.
Esta vez he disfrutado con tranquilidad la exploración de mundos acuáticos con fondos marinos muy profundos. Me ha recordado que debo centrarme en actualizar las tecnologías de mi exonave submarina.
Y ya tengo mi décima insignia. Se ve que al estar tanto tiempo sin jugar, y la altísima mejora gráfica de jugar con la PS5 ha hecho que vuelvan mis ganas con este juego. Teniendo la posibilidad de obtener mejores capturas de pantalla es posible que le vuelva a dar un poco más.
No dejéis de explorar.